Resolución sobre : la promoción y la protección de estándares y valores en el mundo

El 7º Congreso Mundial de la Internacional de la Educación, reunido en Ottawa del 21 al 26 de julio de 2015,

 

Tomando en consideración:

 

1. Que existen peligros, como los cambios globales en la balanza de poder, entre otros, que desafían tanto a nivel nacional como internacional a la democracia, a los docentes y a otro personal educativo y sus sindicatos; que estos cambios afectan tanto al sector público como privado; que el deterioro de los estándares y las amenazas externas a la salud de nuestras sociedades se están convirtiendo rápidamente en problemas internos en nuestras escuelas.

 

2. Que de todos estos retos, los más importantes son cuatro fuerzas diferentes pero interconectadas, que tienen un impacto crítico en nuestras sociedades, y que son:

a. La liberalización de la economía mundial, adaptada y facilitada por los gobiernos nacionales, está trasladando el equilibrio del poder a corporaciones no elegidas y, en consecuencia, mermando la soberanía nacional y la democracia.

b. La falta de respeto de los estándares internacionales por parte de los gobiernos nacionales, entre ellos algunos grandes e influyentes;

c. Los cambios geopolíticos generados por los desarrollos en Europa Oriental y Oriente Medio están minando los estándares internacionales tradicionales de paz, justicia e igualdad;

d. El extremismo por parte de grupos que afirman actuar en defensa de la religión o por motivos étnicos o nacionalistas, señalando que las instituciones educativas, los estudiantes, particularmente las niñas, y los docentes suelen ser cada vez más los objetivos de terroristas y otros extremistas;

 

3. Que todos estos acontecimientos tienen un impacto en los valores y que, si los gobiernos abusan de su poder y no respetan antiguas normas diseñadas para fomentar y mantener la paz, probablemente el sector privado no evitará el abuso y las acciones arbitrarias; y que, si se permite a algunos países violar las normas por el mero hecho de ser demasiado poderosos como para controlarlos, se cuestionará la credibilidad de estas normas.

 

4. Que no hay excusa ni justificación posible para el terrorismo ni para la intolerancia ni para ningún intento de robarle a las personas su humanidad más fundamental y esclavizar el espíritu humano; afortunadamente, el número de personas involucradas en este tipo de actos sigue siendo relativo, aunque peligroso; que a pesar de que algunos países donde el terrorismo y el extremismo reinan impunes se han vuelto ingobernables, esto no se limita solo a unos pocos países; que el terrorismo plantea cuestiones sobre los valores, pero también lo hacen las reacciones a este y las reacciones a veces confunden a los extremistas con un grupo de personas identificables o una religión y pueden poner en peligro las libertades.

 

5. Que el cambio global de poder a los actores privados de la economía no solo permite a las corporaciones escapar de los efectos “civilizadores” de la voluntad pública, significa también que los gobiernos están cada vez más al servicio de los intereses privados y compiten por sus favores; que todo ello ha distorsionado las políticas económicas y tributarias y ha conducido a la austeridad; que los acuerdos comerciales y de inversión minan la soberanía nacional y los servicios públicos, y que los cambios radicales en la producción y los servicios han mermado los derechos y las condiciones de los trabajadores y el desarrollo sostenible.

 

6. Que la visibilidad y el atractivo de acumular riquezas y bienes materiales distorsiona los valores y hace la sociedad más vulnerable a otras amenazas, y que los “valores” del mercado han tenido efectos secundarios en el sector público, incluida la educación.

 

Teniendo en cuenta asimismo:

 

7. Que todas estas crisis de valores se unen en el aula; que la legitimidad del gobierno se encuentra mermada por la anarquía y el abuso por parte de los Estados, creando así un escepticismo hacia el gobierno y los servicios públicos; que los extremistas alimentan la desesperanza y la desesperación generadas, en parte, por el hecho de que tantas personas han quedado desheredadas de la economía global; que, en estas circunstancias, no sorprende que la juventud, a la que se ha faltado el respeto y que sufre de discriminación y humillación, no acepte simplemente que tenga que interesarse en valores que parecen estar basados solo en palabras.

 

8. Que el sacrificio de los valores públicos y democráticos en el altar del mercado, las acciones de Estados laxos, y el canto de las sirenas de los extremistas minan la estabilidad y la integridad de la sociedad y que, dado que la cultura común de valores se ha debilitado, muchos jóvenes han creado su propia realidad a través de redes independientes de la sociedad general.

 

9. Que la educación es una de las víctimas de estas tres grandes fuerzas destructoras a nivel global, pero también ofrece una alternativa al cinismo y la desesperanza; que la Educación de Calidad, inspirada en los valores hace o puede hacer contribuciones especiales e inestimables, entre ellas:

a. El desarrollo de capacidades para lograr un pensamiento y debate creativos, críticos e independientes;

b. Desarrollar habilidades para escuchar y tolerar y servir como trampolín para la integración de todos aquellos marginados de la sociedad;

c. Contribuir a la paz real basada en el entendimiento y la resolución de conflictos en lugar del silencio y la sumisión;

d. Proporcionar un “lugar seguro” para que los grupos de cualquier tipo puedan establecer relaciones y entenderse;

e. Romper con los prejuicios y defender la integridad y las oportunidades para las niñas y las mujeres; y

f. Darle un nuevo sentido y valor a la “educación para la ciudadanía”.

 

10. Que para llevar a cabo esta misión, los docentes deben contar con un entorno de respeto que les permita ejercer su responsabilidad y opinión profesional, y que los derechos humanos, incluidos los derechos sindicales, están estrechamente relacionados con otros derechos humanos, en particular el derecho a la educación.

 

11. Afirma que la educación solo se valorará y se respetará de forma suficiente cuando se reconozca y aprecie el valor de los docentes, que es un aspecto fundamental de la actual campaña Unámonos por la Educación Pública.

 

12. Cree que, al igual que el terrorismo y el extremismo no conocen fronteras, tampoco deben conocerlas las fuerzas de la democracia y el entendimiento; que la carga del trabajo para construir la tolerancia y la paz se hará patente en el aula, y que la IE debe seguir defendiendo a los docentes y los estudiantes que sufren violencia y miedo y ayudar a crear un entorno político que reduzca el riesgo, así como movilizar la solidaridad internacional.

 

13. Reconoce que la integración de la economía mundial ha reforzado a los actores del mercado, debilitado los valores humanos y la diversidad cultural tal y como se expresa a través de la educación y los sindicatos y otras fuerzas democráticas, la IE se mantendrá alerta y se opondrá a las acciones del gobierno que permitan estos cambios de poder masivos, incluidos los acuerdos comerciales y de inversión que congelen privilegios y minen las decisiones públicas.

 

14. Declara que en esta lucha global, los docentes deben estar a la vanguardia para proteger la educación de “resultados” sin valores y por el cumplimiento de las reglas del mercado, por la promoción de los estándares profesionales y los valores en la educación, y para reafirmar que la Educación, capaz de aportar de manera plena, es uno de los principales medios para abordar los mayores retos a los que se enfrenta el planeta y para construir sociedades íntegras y justas.

 

En este contexto, la Internacional de la Educación (IE):

 

15. Seguirá intentando influir en la ONU con respecto del periodo y proceso post-2015, ya que considera que este proceso puede contribuir a crear unas Naciones Unidas más fuertes (incluidas las agencias especializadas), más creíbles y que puedan mejorar la gobernanza global y el respeto por los estándares internacionales; y que este compromiso global de la IE con otras organizaciones internacionales, como las Instituciones Financieras Internacionales y la OCDE, refuerza la lucha de los docentes en sus países de origen.

 

16. También se esforzará por lograr una mayor presencia y un papel más prominente de la Sociedad Civil en todos los mecanismos relevantes de la ONU, incluido el Consejo de Seguridad.

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