Cuatro nuevos Estados respaldan la Declaración sobre Escuelas Seguras

La Internacional de la Educación celebra el paso dado por Djibouti, Macedonia, Perú y San Marino al respaldar la Declaración sobre Escuelas Seguras, comprometiéndose así a proteger al alumnado, a los/as docentes, escuelas y universidades en tiempos de conflicto violento.

Setenta y nueve países firmantes

Yibuti, Macedonia, Perú, y San Marino han sido los últimos Estados que han respaldado la Declaración sobre Escuelas Seguras, elevando así a 79 el total de países que respaldan dicha declaración, incluyendo 21 pertenecientes la Unión Africana, 35 del Consejo de Europa, y 14 miembros de la Organización de Estados Americanos.

Los respaldos fueron anunciados el 9 de julio, durante el debate abierto sobre niños y conflictos armados del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que se centró en la protección de los/as niños/as durante la guerra como forma de prevenir futuros conflictos.

 “La firma de la Declaración sobre Escuelas Seguras es un paso importante para la promoción de la paz: al utilizar la declaración, los países pueden no solamente salvar hoy vidas de estudiantes y docentes, sino que también pueden jugar un papel en la prevención de los conflictos de mañana”, afirmó la directora de la Coalición Global para Proteger la Educación de los Ataques (GCPEA, por sus siglas en inglés), Diya Nijhowne. “Al comprometerse a adoptar, por ejemplo, enfoques educativos que tengan en cuenta el conflicto, los Gobiernos que han respaldado la declaración construyen sistemas educativos que evitan de forma consciente la exacerbación de las divisiones que generan el conflicto.”

Argentina hizo público un comunicado en nombre de los países que habían respaldado la declaración, llamando a todos los Estados miembros, y especialmente a los miembros del Consejo de Seguridad, a “reconocer la declaración como una herramienta que protege a los niños, y a unirse a la comunidad de la Declaración sobre Escuelas Seguras”. El comunicado subraya que “el acceso continuado a una educación segura puede ayudar a proteger a niños y jóvenes de las peores secuelas del conflicto armado, y también puede prevenir el surgimiento de nuevos conflictos”.

Tercera Conferencia Internacional sobre Escuelas Seguras se celebrará en España en 2019

Además, el comunicado de los países firmantes también celebró el compromiso del Gobierno de España de celebrar la Tercera Conferencia Internacional sobre Escuelas Seguras en 2019, y expresó su esperanza de que participen todos los Estados miembros de la ONU.

Adoptada la resolución sobre niños y conflicto armado

Es la primera vez desde 2015 que se adopta una resolución sobre niños y conflicto armado durante el debate del Consejo de Seguridad. La resolución 2427 insta a los Estados miembros, a los órganos de las Naciones Unidas, y a la sociedad civil a tener en cuenta específicamente el acceso igualitario a la educación de las niñas. Además, expresa su profunda preocupación sobre el uso militar de las escuelas y llama a los Estados miembros a tomar medidas concretas que impidan el uso de escuelas por parte de fuerzas armadas y grupos armados paraestatales, que representa una infracción del derecho internacional vigente. También llama a los grupos de trabajo nacionales de la ONU a mejorar el seguimiento y la información sobre el uso militar de las escuelas, e insta a los Estados miembros a que garanticen que los ataques a las escuelas sean investigados y que los responsables sean debidamente juzgados.

Trasfondo

La Declaración sobre Escuelas Seguras es un compromiso político que fue promovido inicialmente por Argentina y Noruega. Se abrió por primera vez al respaldo durante la Conferencia de Oslo sobre Escuelas Seguras de mayo de 2015.

Al respaldar la Declaración sobre Escuelas Seguras, los Estados se comprometen a respaldar y utilizar las Líneas Directrices sobre la Protección de Escuelas y Universidades del Uso Militar Durante Conflictos Armados, como herramienta para guiar su comportamiento durante operaciones militares. La reciente publicación de la GCPEA, Educación bajo Ataque, de 2018, demostró que el uso militar de escuelas se dio en 29 países entre 2013 y 2017, poniendo dichos centros en riesgo de ataques por parte de fuerzas opuestas, o al menos causando la baja masiva de alumnos, sobre todo de niñas, cuyos padres a menudo las retiran de las escuelas por miedo a que sufran abusos sexuales por parte de los soldados. También aumenta el absentismo de los docentes, y causa daños a la infraestructura y material educativos.