Elsevier: poniendo precio al conocimiento

En su última publicación la Internacional de la Educación examina al gigante editorial Elsevier, cuyo éxito de mercado se basa en prácticas de dudosa ética que ponen en peligro la transmisión de conocimiento y su condición de bien público.

El informe, titulado “Democratizar el conocimiento: un informe sobre la editorial académica Elsevier“, ha sido redactado por el investigador y docente Dr. Jonathan Tennant para la Internacional de la Educación (IE). En él se analizan las prácticas del gigante editorial Elsevier, líder de mercado en la publicación de artículos y revistas de investigación académica, y las consecuencias de su posición dominante sobre la comunidad universitaria e investigadora. El estudio ha sido presentado durante la conferencia sobre educación terciaria e investigación de la IE que está teniendo lugar en la ciudad de Taipéi, en Taiwán.

Rozando el monopolio

La empresa Elsevier es, actualmente, la editorial académica líder en el mercado, tanto en tamaño como en influencia. Su éxito se basa en unas prácticas que rozan el monopolio y que excluyen a competidores al tiempo que convierten un bien producido en el marco de las universidades públicas en un bien privado y de pago exclusivo para sus suscriptores. Con el creciente prestigio de las publicaciones académicas, muchos investigadores se ven abocados a ceder sus publicaciones y el derecho de autor a Elsevier para lograr que sus trabajos vean la luz.

Entre las prácticas de dudosa ética de mercado de Elsevier que pone de relieve la investigación de la IE se encuentran:

  • El uso de acuerdos de confidencialidad para prevenir que sus clientes sepan cuánto paga cada uno por los servicios de Elsevier, impidiendo de esta forma la competición;
  • La práctica de lobby contra las políticas progresistas de acceso libre;
  • La generación de unas ganancias anuales netas de entorno al 37% gracias a fondos públicos, que constituyen entre el 68 y el 75% de sus ingresos;
  • La provisión de datos y análisis para el resto de la industria editorial, entrando así en un gran conflicto de interés.

Democratizar el conocimiento

El estudio además se centra en una preocupación fundamental de la IE y de sus organizaciones miembro: la democratización del conocimiento y las barreras que supone este tipo de modelo de publicación de pago para las instituciones y los individuos con menos recursos. También incluye ejemplos de la resistencia que están planteando universidades y bibliotecas en distintos países del mundo, así como recomendaciones para la acción de los sindicatos de la educación.

David Edwards, secretario general de la IE, ha subrayado la tensión entre intereses privados y públicos que desvela el estudio: “La educación superior y la investigación son derechos sociales fundamentales, y por lo tanto deben estar exentos de la comercialización por parte de terceros, cuyo único fin es el ánimo de lucro y no el fomento al acceso al conocimiento. Debemos democratizar el conocimiento si queremos alcanzar la justicia social a través de una educación de calidad para todos y todas. La IE y sus más de 32 millones de afiliados luchan cada día por ello”.